El elefante es uno de los símbolos del feng shui más auspiciosos y respetados, representando sabiduría, fuerza, dignidad, protección, prosperidad y buena fortuna duradera. Conocido por su inteligencia, lealtad y poder tranquilo, el elefante simboliza la estabilidad y la capacidad de superar desafíos a través de la paciencia, la resiliencia y la acción sabia en lugar de la fuerza.